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Kawasaki Z1000 2014

Desconectado MarceloR

  • Maestro Pizzero
  • *****
  • 4407
Kawasaki Z1000 2014
« : 13 de Enero del 2014, 19:49 »
Kawasaki Z1000, diseño espectacular y ¡muchas mejoras!
La nueva Z1000 es una de las Street Style más sorprendente de los últimos años gracias a una estética innovadora y agresiva y a un carácter deportivo en estado puro, con un motor generoso y una buena parte ciclo.


Afortunadamente, la imaginación y los diseños arriesgados siguen teniendo su espacio en la industria de la motocicleta. Resulta evidente que en los últimos tiempos los grandes fabricantes presentan modelos básicos en todos los sentidos para poder satisfacer la demanda de un usuario que se moldea al ritmo de nuestro tiempo. Es evidente que la motocicleta como solución a los desplazamientos diarios a bajo precio sigue siendo una extraordinaria alternativa, pero por suerte quedan grandes compañías, como en este caso Kawasaki Heavy Industries, que siguen apostando por motocicletas para apasionados.

La nueva Z1000 es un buen ejemplo de cómo los japoneses siguen explorando nuevas vías ofreciendo algo más que productos que nos hagan la vida más fácil, en forma de motos como esta Z1000 que nos hace la vida más excitante. Sinceramente, la espectacular Z1000, cuya estética radical gustará a unos y no agradará a otros, es una moto sorprendente, auténtica, en estado puro, sin control de tracción ni diferentes mapas. Detrás de esa imagen tan agresiva, se esconde una moto más ligera de lo que aparenta; más confortable de lo que su diseño insinúa. Con un comportamiento sorprendente que tuvimos la oportunidad de descubrir en una primera toma de contacto en una ruta en los alrededores de Carmona, en la provincia de Sevilla, cuando me bajé de la Z1000 después de unos 200 kilómetros por carreteras reviradas, dibujé una sonrisa debajo del casco y un escalofrío recorrió mis entrañas: le llaman Sugomi.

Según nos explicó la gente de Kawasaki, Sugomi en japonés hace referencia a una intensa energía que se percibe frente a determinados objetos o personas. Dicen que alguien o algo que posee Sugomi inspira admiración, impone respeto. Éste es el objetivo que se marcó el equipo de diseño de Kawasaki cuando proyectó esta nueva Z1000, cuyo estilo parece estar inspirado en la figura de un felino a punto de saltar sobre su presa. La imagen de la Z1000 es fascinante, rompedora. Combina agresividad y elegancia. El frontal con el faro de led tanto para largas como para cortas, el depósito de combustible con 17 litros de capacidad (2 litros más que la versión anterior) y su prominente curvatura, una exagerada joroba que concentra todas las miradas y la cola casi minimalista, forman un conjunto que efectivamente, tal y como defiende Yu Shibuta, recuerda a un felino agazapado a punto de dar un zarpazo o de saltar sobre su presa. Una moto musculosa, esbelta, escultural y a su vez sencilla de líneas y funcional.



El chasis es un doble viga formado por cinco piezas fundidas, y en el basculante llama la atención el sistema de tensado de la cadena con una excéntrica, mientras que las suspensiones destacan por su buen nivel. Delante tenemos una horquilla firmada por Showa –heredada de la Kawa ZX-6R–, se presenta con el sistema SFF-BP –Separate Front Fork Big Piston– y por tanto el ajuste de la precarga de muelle está en la barra de la izquierda y los hidráulicos (precarga y compresión) en la derecha. Los ajustes son muy accesibles en la parte superior de ambas botellas. Detrás el único amortiguador se ha colocado prácticamente horizontal –igual que en el modelo actual– y montado sobre bieletas, es regulable en precarga de muelle y extensión de hidráulico. La posición del amortiguador permite ganar espacio para la precámara del doble escape, que es de mayor tamaño que en la versión de 2010, y se conserva el diseño con dos silenciosos a cada lado que ya vimos en la primera 900 Z1 de hace cuarenta años y que es todo un signo de identidad...

Los frenos también se han revisado y ahora delante se montan dos grandes discos lobulados de 310 mm con pinzas monoblock de cuatro pistones en unas llantas de seis brazos de corte deportivo 1,5 kg más ligeras que las anteriores, que forman un conjunto espectacular. La bomba (Nissin radial) no se queda atrás y el depósito del líquido es translúcido y forma parte de un conjunto en el que cualquier elemento, además de cumplir con su función, aporta un punto exótico y creativo...

Sentados en el pequeño asiento, que por cierto lleva una casi ridícula asa para el pasajero, la perspectiva es tan sorprendente como su diseño. El frontal, casi desnudo, vacío, y el cuadro de instrumentos, pequeño y minimalista, con la excepción de que en él se ha colocado la luz de posición... Original, ¿no? En este cuadro de instrumentos además de la información habitual, destaca un económetro y el curioso indicador de nivel de combustible, circular y pequeño. No faltan reloj horario y dos odómetros parciales, mientras que un solo chivato nos informará si tenemos problemas con la presión de aceite, nivel de batería y motor.

Las rodillas encajan perfectamente en las curvas del depósito, los pies quedan a una altura razonable, las piernas flexionadas y los brazos abrazan un manillar ancho (aluminio) tipo FatBar, que transmite una gran sensación de control.

El motor es un placer, con un sonido de admisión que te acelera el corazón. Tiene una capacidad pulmonar sorprendente, con una brillante respuesta desde abajo, para llevarnos hacia la zona alta del cuentavueltas luminoso, toda una fiesta de luz y color, de forma fluida, constante, brillante, enérgica...

Por debajo de las 3.000 rpm, el primer contacto entre el puño de gas y la rueda trasera es preciso y suave al mismo tiempo. Resulta curioso cómo en el cuadro de instrumentos, que por otra parte tiene unos dígitos que requieren cierto esfuerzo para visualizarse, el cuentarrevoluciones alcanza hasta esas 3.000 rpm. Y a partir de entonces la subida de vueltas la visualizaremos a través de los testigos luminosos, que van desde las 4.000 hasta las 11.000 rpm. Es a partir de estas 4.000 rpm cuando la Z1000 demuestra su carácter, su energía, su punto excitante que alcanza hasta las 11.000 rpm y que demuestra la gran experiencia que tiene Kawasaki en este tipo de propulsores.

Las novedades llegan con las nuevas toberas de admisión de 38 mm, que favorecen una mejor respuesta a medio régimen. La ECU se ha revisado, se ha montado un eje de equilibrado, y la admisión se ha revisado. El tetracilíndrico rinde ahora 142 CV y un par motor de 11,3 kgm a 7.300 rpm con una respuesta a medio régimen extasiante...

Excitante
Hacía frío en Carmona. El termómetro marcaba 4º cuando iniciamos nuestra ruta. La primera impresión que me causó la Z1000 fue muy positiva, porque su posición de conducción me gustó. Siempre me he encontrado cómodo con los manillares anchos al estilo de las primeras superbike de finales de los años 70, y la triangulación entre el asiento (pequeño), estriberas y manillar es acertada, tal y como verificamos más adelante en carretera abierta.

La generosidad del motor a bajas vueltas y buen tacto del cambio de embrague se agradecen a baja velocidad y el motor no es muy caluroso con la temperatura ambiente invernal. En carretera abierta apreciamos la buena respuesta del tetracilíndrico, que tiene una respuesta a medio régimen suave y contundente a la vez. Por debajo de las 3.000 rpm es como muy inocente, pero a partir de las 3.500 vueltas y en dirección a las 7.000 vueltas muestra su carácter, en el que no falta una muy buena capacidad de recuperación en marchas largas. Más allá de las 7.000 rpm es donde las vibraciones se hacen más notorias, es una bomba que hasta las 11.000 rpm sube de vueltas de forma fulminante regalándonos una excitante sensación, un punto picante en una moto que, pese a ser descaradamente desnuda, tiene un carácter deportivo. Y no sólo me refiero a la respuesta de su motor, sino también en cuanto a la parte ciclo.



Su imagen es la de una moto espectacular y voluminosa, pero no deportiva, pero os aseguro que la parte ciclo es muy solvente, con un chasis bastante rígido, unas suspensiones de corte deportivo, con sus ventajas en lo referente a las sensaciones pero poco confortables con el setting original, y una sorprendente facilidad para entrar en las curvas. Desde mi punto de vista, todo un acierto si quieres disfrutar de la Z1000 en toda su dimensión.

La frenada del doble disco es muy buena, pues en su primer recorrido me pareció con buen tacto y modulable, pero si necesitas potencia, también llega si sigues presionando. Por lo que pude comprobar en esta primera toma de contacto, el ABS es poco intrusivo y se aprecia detrás, pero sinceramente no tuve oportunidad de probarlo delante, pues compartimos motos con y sin ABS durante toda la jornada, y nunca aprecié diferencias de comportamiento, lo cual es positivo.

En definitiva, creo que la nueva Z1000 es un soplo de aire fresco en un estilo de moto que en países como Francia y Alemania tiene mucho éxito y que en nuestro país no acaba de cuajar, pero que estoy seguro de que subirá a raíz del inevitable declive de las deportivas.

Sabe conjuntar una imagen agresiva con un carácter semideportivo y componentes originales y de calidad. A veces nos olvidamos de que no es imprescindible tener acelerador electrónico, control de tracción y diferentes mapas para poder disfrutar de motos como esta Z1000, que sin llegar a tener la potencia de algunas de sus competidoras, os aseguro que tiene 142 CV muy bien aprovechados y que en ningún caso te dejarán indiferente.

Solo +

    A veces nos olvidamos de que no es imprescindible tener acelerador electrónico, control de tracción y diferentes mapas para poder disfrutar de motos como esta Z100
    Los agresivos cuatro faros son 100 % led, de pequeño tamaño y colocados muy bajos. La luz de posición va más arriba, justo tras la instrumentación
    El motor es el mismo tetracilíndrico en li?nea transversal de la anterior Z1000, pero ahora ofrece 142 CV, tiene toberas de admisión de 38 mm, nueva centralita, eje de equilibrado, admisión revisada...


Solo -

    La instrumentación digital montada sobre el manillar tiene un gran tacómetro lineal y toda la información que necesitas, menos el de marcha insertada, y con algunos dígitos muy pequeños











Fuente: solomoto

 


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